Nuestro cristal para ducha de fácil limpieza está tratado con un avanzado recubrimiento nano que repele eficazmente el agua, la cal y la suciedad jabonosa. El agua se forma en gotas y se desliza inmediatamente de la superficie, dejando atrás ninguna mancha persistente ni rayas. Este cristal de bajo mantenimiento reduce considerablemente su trabajo diario de limpieza, requiriendo únicamente una simple pasada para mantenerlo cristalino durante todo el año. Combinado con herrajes duraderos y un diseño de sellado hermético, funciona perfectamente con todo tipo de cabinas y puertas de ducha. El robusto cristal templado garantiza una larga vida útil y seguridad, mientras que su elegante aspecto transparente realza la estética general de su baño. Se trata de una mejora práctica y estilizada que mantiene su zona de ducha luminosa y ordenada sin esfuerzo.